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Cuánto cobrar por un trabajo de redacción

Uno de los temas que más preocupa a un writer, porque es uno de los más difíciles de abordar, es cuánto cobrar por un trabajo de redacción.

 ¿Cómo sé si mi tarifa es la adecuada? ¿Subo o bajo precios? ¿Es conveniente hacer ofertas?

En este artículo voy a compartir contigo lo que he aprendido durante mi etapa de freelance, con base a una experiencia de ensayo y error.

Cuánto cobrar por un trabajo de redacción me parece un tema trascendental para cualquier redactor, puesto que si no tienes claro qué tarifa es la adecuada para el servicio que ofreces difícilmente conseguirás un modelo de negocio rentable y sostenible en el tiempo.

En realidad, lo que está en juego es tu calidad de vida. Así que, más te vale afinar mucho en este sentido.

Cuánto cobrar por un trabajo de redacción me parece un tema trascendental para cualquier redactor. En realidad, lo que está en juego es tu calidad de vida. Así que, más te vale afinar mucho en este sentido. Clic para tuitear

Hay que buscar un equilibrio, entre ganar dinero y tener tiempo para vivir

Fuente: Pixabay

Vamos al lío.

Principales errores que debes evitar

Empezamos por aquello que nunca debes hacer, al menos si quieres que tu trabajo no sea lo más parecido a la esclavitud.

Principales errores que debes evitar, al menos si quieres que tu trabajo como escritor no sea lo más parecido a la esclavitud.1) Competir con precios a la baja.2) Aceptar todos los encargos que recibes.3) Fijar el precio por hora o… Clic para tuitear

Competir con precios a la baja

Si algo he aprendido en mi dilatada experiencia en ventas es que el precio no es determinante para que te compren.

De verdad, no necesitas ser barato para que contraten tus servicios. Mi tarifa está en la franja de arriba, y tengo más encargos de los que puedo abordar.

Seguro que he perdido trabajos de clientes que me hubieran contratado si mi tarifa fuera más barata, pero no me importa. ¿Sabes por qué? Porque pierdo dinero si acepto ese tipo de encargos. Luego explicaré cómo he llegado a esta conclusión.

Por otro lado, un precio muy bajo se asocia a mala calidad. Esto es así. Y yo no quiero proyectar una imagen de profesional inexperto. ¿Quieres que valoren tu trabajo? No lo regales.

Te cuento una anécdota que me ocurrió hace poco.

Contactó conmigo una importante empresa del sector digital. Me pidieron presupuesto para redactar la biografía del CEO de la empresa, para Wikipedia.

Whaaaat?  😲

Nunca me habían encargado un texto de este tipo.

El caso es que el CEO de esa empresa es hiperconocido en el medio online. Me la juego a que lo conoces, porque es súper mediático.

Me sentí muy afortunado porque me brindaran la posibilidad de hacerlo, la verdad, pero me asaltaron mil dudas sobre qué precio tenía que darles.

Es un tipo de redacción muy distinta a la de un artículo de blog. Iba más perdido que un daltónico armando el cubo de Rubik.

Al final les di mi presupuesto y… se decantaron por otro candidato.

¿Sabes cuál fue mi error?

No valorar bien mi trabajo. Me pudo la emoción y el deseo de que me escogieran, y les pasé un precio que seguro les pareció barato, y eso proyecta una imagen de mala calidad. Aunque luego les pudiera entregar un texto excelente, a priori, lo barato parece malo.

Fuente: Giphy

Aprendí una lección muy valiosa, hay que poner en valor la calidad del servicio prestado.

Seguimos con los errores que debes evitar a toda costa.

Aceptar todos los encargos que recibes

Has leído bien, no aceptes cualquier encargo, aunque inicialmente te aprueben el presupuesto. 

¿Por qué? Porque hay más factores que debes tener en cuenta. Por ejemplo, la continuidad o el volumen de trabajo que te dará ese cliente.

Me explico. Imagina.

Por un lado, te piden un texto de 300 palabras para una nota de prensa. Es algo puntual, y lo necesitan para ya. Tienes que entregarlo en menos de 24 horas. La temática es sobre la profesión de probador de toboganes acuáticos (sí, existe).

Por otro lado, te llega un encargo de 2 artículos de blog al mes, de manera regular, cuya temática es una disciplina que dominas y te gusta.

¿Qué cliente te interesa más? A priori, con esa información, no cabe duda que la segunda opción es la más recomendable. 

Antes de aceptar un cliente valora cuánto tiempo te llevará hacer el trabajo, si la temática va contigo, si tienes afinidad con el cliente, si vas a tener que renunciar a otros encargos más interesantes, etc.

Un error más que debes evitar.

Fijar el precio por hora o por palabra

Cuando empecé a escribir artículos cobraba por palabra. Ahora lo hago por pieza. ¿Sabes por qué?

Porque el número de palabras no es proporcional al tiempo que dedico a escribir un texto. Esto se debe a que antes de escribir, ya sean 300 o 3.000 palabras, dedico mucho tiempo a la investigación.

¿Cómo se cobra eso? Si un cliente me pide un texto de 300 palabras, y cobro por palabra, estoy perdiendo dinero.

Por este motivo, ahora cobro un precio cerrado por pieza (texto). Independientemente de la extensión.

El cliente está tranquilo, y yo también.

¿Y por horas? Ocurre algo similar. Imagina que me encargan un texto sobre una temática que domino bien, es decir, que me va a costar menos tiempo escribirlo que si fuera una temática extraña para mí, por ejemplo, sobre el sesgo logarítmico.

No es justo cobrar menos por un artículo que me cuesta menos tiempo de escribir, precisamente porque domino bien la materia (la calidad del texto será superior). ¿Te das cuenta?

En resumen, cobrar por pieza te garantiza que marcas un precio justo, tanto para ti como para el cliente.

Y ahora viene la siguiente pregunta,

Fuente: Giphy

¿Qué tarifa cobrar por un trabajo de redacción?

Pues depende del tipo de texto, no es lo mismo un encargo de copywriting que un artículo optimizado para SEO o que una publicación para RRSS.

En cualquier caso, te doy algunos tips que son aplicables a todos ellos.

1. Calcula cuánto tiempo te cuesta de media una pieza

Esto debes hacerlo en cada uno de los tipos de textos que ofreces como profesional.

Importante: incluye el tiempo que dedicas a la investigación. Que suele ser una cantidad importante. 

Además, ten en cuenta ese tiempo que nunca contemplamos pero que sí existe, como las reuniones con los clientes o los trámites administrativos (email, presupuesto, facturas…).

Evidentemente, también el tiempo que suele ocupar la ejecución del encargo (redacción, edición, etc.).

Con todo ello, cuantifica un tiempo medio. Para que sirva como referencia. La experiencia te dirá si es acertado o no, en cuyo caso tendrás que revisar ese número.

Una vez tengas el tiempo, multiplica por el precio hora* que quieres cobrar. 

*Por ejemplo, si quieres ganar 650 € a la semana y trabajas 36 horas semanales tu precio hora es de 18 €.

Y ya está, ya tienes un precio por pieza que se ajusta a tus deseos/necesidades.

A partir de aquí, hay otros factores que deberías tener en cuenta antes de fijar tu tarifa de manera definitiva.

2. Tu expertise o habilidad como experto

Si ya tienes unos cuantos encargos a las espaldas, y muchos de ellos han sido de calado, no puedes cobrar lo mismo que una persona que está empezando.

Por tanto, en función de tu experiencia y conocimientos, puedes (y debes) repercutirlo en la tarifa.

Si eres experto/a tira para arriba. Sube un poco.

3. Especialización

Si te posicionas como especialista de un nicho, también debes aplicarlo en la tarifa. 

Ejemplo, si soy un prestigioso dentista y quiero contratar los textos para mi web o blog, confío más en un redactor/a especializado en salud dental (porque tiene estudios sobre eso) que en uno generalista. Me genera más confianza porque sé que escribe los textos desde un conocimiento técnico.

Eso se paga. No lo dudes. No apliques tarifas generalistas si eres especialista.

4. Cuidado con el volumen

En el caso de la redacción, si te piden más textos no tienes por qué cobrar menos. Porque la carga de trabajo es mayor.

Recuerda que has calculado un precio por pieza. Si te encargan 1 o 10 es decisión del cliente, no tuya. 

¿Por qué digo esto? Muy sencillo.

Tu tiempo es limitado, si rellenas tu agenda con 2 clientes de volumen, a los que les cobras más barato porque te hacen encargos grandes, estás perdiendo dinero.

Es preferible rellenar la agenda con 8 clientes que paguen tu tarifa real, la que has calculado como buena, porque así te saldrán las cuentas a final de mes.

Cómo marcar tu tarifa para un trabajo de redacción1. Calcula cuánto tiempo te cuesta de media una pieza.2. Ten en cuenta tu expertise o habilidad como experto.3. Valora tu grado de especialización.4. Evita escribir a granel (huye del… Clic para tuitear

Conclusión: calcula a conciencia una tarifa justa para el valor que aportas

Antes de empezar a buscar clientes, define cuánto cobrar por un trabajo de redacción con la máxima precisión posible.

No tengas miedo de que tu tarifa esté por encima de la media. Te aseguro que hay clientes dispuestos a pagar un trabajo de calidad.

El siguiente paso, después de fijar tu tarifa, es conseguir que esos clientes te conozcan y tomen conciencia de que eres la persona que necesitan.

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