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Cómo escribir asuntos de email atractivos

Que el email es uno de los canales más potentes para conseguir ventas en el medio digital, lo sabe cualquiera. Sin embargo, pocos saben aplicar técnicas eficaces para aprovechar todo su potencial.

Un primer paso, para que la estrategia del email marketing tenga el efecto deseado, es que el usuario abra el correo que ha recibido.

Esto es, que lea el asunto del email y le parezca lo suficientemente atractivo como para hacer clic en él y abrirlo.

Si no da ese «gran paso», abrir el correo, de nada sirve el contenido que hay dentro de él.

Es decir, que el asunto del email es el primer contacto que tenemos con el usuario, y hay que hacer todo lo posible para que no sea el último.

Ponte en su lugar, imagínatelo visualizando su bandeja de entrada, donde hay cientos de correos sin abrir. ¿Qué tiene tu email para que destaque sobre el resto y además tome acción para abrirlo?

Ahí radica la importancia de dominar la redacción del asunto de los emails, de lo contrario, tu gozo en un pozo.

La importancia del Pre-encabezado

Por otro lado, un elemento desconocido para muchos es el texto del pre-encabezado (pre-header).

Es el texto que aparece en la bandeja de entrada, justo después del asunto del email.

¿Qué pasa si no usas el pre-encabezado? Que el proveedor del email añadirá, por defecto, las primeras palabras del correo electrónico. En ocasiones es la frase «ver en el navegador» o cualquier otra que no suene muy atractiva.

En definitiva, estás perdiendo una oportunidad de oro para captar la atención del usuario.

Por tanto, el tándem «asunto y pre-encabezado» son las dos líneas más importantes de un email.

El objetivo es conseguir destacar en una bandeja de entrada saturada de correos, y al mismo tiempo persuadir al usuario, en apenas 5 segundos, para que haga clic en tu email para ver lo que hay dentro.

¿Cómo escribir los mejores asuntos de email?

Para dar respuesta a esta pregunta, vamos a recurrir a profesionales expertos en copywriting y newsletters, y que compartan su know-how con todos nosotros.

Veamos las diferentes técnicas persuasivas que han propuesto los especialistas para escribir los mejores asuntos para email.

Para mí, el email marketing es una herramienta súper potente.

Se trata del único canal online que te permite interactuar de manera directa con usuariosque quieren leerte, o al menos, que han dado su consentimiento (como diría nuestro querido Seth Godin) para dejarte entrar directamente en su bandeja de entrada.

Una oportunidad que jamás deberíamos desaprovechar.

Como ya se ha comentado más arriba, el asunto del email es de vital importancia. Si no conseguimos que nuestro asunto resulte atractivo, todo el trabajo habrá sido en vano.

Tras cientos de correos enviados y otros tantos ensayos de prueba y error, puedo afirmar que hay una serie de asuntos que nunca defraudan. He aquí algunos ejemplos:

  • Realizar preguntas: ¿Qué harías tú en mi lugar?, o ¿Viajamos juntos? Fueron dos de mis correos con mayor tasa de apertura. ¿Sabes por qué funcionaron tan bien? Porque implican directamente al usuario.
  • Utilizar números o listas: Las 9 claves de un email efectivo. No falla. Los números y las cifras siempre funcionan, eso sí, escríbelos siempre en formato numérico.
  • Generar curiosidad: el ser humano es curioso por naturaleza. Genera curiosidad y tendrás al lector en el bolsillo. Ahí van algunos ejemplos de este tipo de asuntos: En un mundo de ciegos, el tuerto es el rey (este funcionó genial) o Él me lo enseñó todo (un email donde hablaba de mi padre).

Estos son tres tipos de asuntos que personalmente me funcionan a la perfección. Te invito a que los pruebes en tus próximos correos y nos cuentes tu experiencia.

Hay algo que tengo muy claro cuando escribo emails a mis suscriptores o para mis clientes: sin apertura no hay gloria.

Así que, se podría decir que el asunto es la frase más importante de todo el email. Porque si no consigues ese primer clic, el esfuerzo que pongas en escribir un contenido interesante… no sirve de nada.

Por eso, cuando escribo un correo, lo primero que hago es pensar en el tema que voy a tratar, pero sin desarrollarlo. Después le doy vueltas al asunto y hasta que no tengo uno que creo potente, no paro.

Suelo basarme en un par de estrategias que me funcionan especialmente bien:

  • Despertar curiosidad. Los temas que parecen personales (aunque luego se lleven al terreno profesional y se usen de moraleja) son bastante atractivos. Todos tenemos un punto cotilla en nuestro interior que nos pide saber más. Y nuestro deber como redactores y copywriters es aprovecharlo.
  • Crear asociaciones imposibles. Unir dos o 3 ideas o conceptos que aparentemente no tienen sentido. Un ejemplo sería: «Ceras de colores, hamburguesas y marketing». Eso sí, el contenido del email tiene que darle coherencia.

Está visto y comprobado que el email marketing funciona. De ahí que todo el mundo se haya subido al carro. Es un bombardeo constante de correos de fuentes desconocidas, que acaban saturando la bandeja de entrada de tu lector.

Con este panorama, te lo juegas todo a una carta, así que tu asunto ha de ser tan apetecible que diga: “¡Ábreme!”.

Ahí van varios consejillos para que tus suscriptores no tengan más remedio que hacer clic:

  • Crea un puente entre el asunto y la 1ª línea del email: «Julia y Doris fueron felices y comieron perdices… Y esto no es un cuento de hadas» . En este correo, dejando el asunto a medias, di pie a contar dos casos de éxitos reales como la vida misma.
  • Sorprende con un dato inesperado o incongruente: «Cómo la cerveza marcó mi nuevo camino profesional». El lector se queda descolocado, sin saber por dónde le vas a salir y, ya sabes, la curiosidad mató al gato 😉.
  • Llama al receptor por su nombre: «Michael Phelps logró su meta. Y tú, ¿vas a ser menos, María?» Esta práctica funciona, siempre y cuando no te pases. Úsala con moderación, para enfatizar o interpelar de forma directa a tu lector.

De propina, te dejo 2 avisos a navegantes para que tus asuntos no zozobren:

  • No te pases de ingenioso: tu asunto ha de ser comprensible a la primera, así que cuidado con los dobles sentidos y metáforas.
  • Mantén la coherencia: asegúrate de que el contenido del email responde a lo que estás prometiendo en su titular.

Pon estas sugerencias en práctica y verás cómo mejora tu tasa de apertura.

Este “asunto” sí que es importante en email marketing. Sin aperturas no hay paraíso. El asunto junto con el pre-header o pre-encabezado son dos aspectos que debes cuidar para conseguir la (preciada) apertura de tus emails.

Debes tratar de despertar curiosidad para que el receptor quiera saber más. Sabemos que competimos con miles de correos dentro de la bandeja de entrada, por eso debemos dedicar tiempo a trabajar el copy del asunto.

Algo que yo suelo utilizar es colocar un emoticono. En concreto, siempre uso el mismo emoticono antes de escribir el asunto. Crea una especie de identidad verbal para que de un simple vistazo el receptor sepa que ya ha recibido mi newsletter.

Si tienes muy afianzada tu marca, y dependiendo de la temática que trates, también suele funcionar muy bien (especialmente en newsletters personales) utilizar asuntos personales. La gente es muy “cotilla” y esos emails suelen tener más aperturas.

El asunto es lo primero que vemos de un email.

Puede salvarlo de ir directo a la papelera… En una bandeja de entrada con otros 📧 compitiendo por atención.

Pero 👁️

👉 Ha de guardar relación con el contenido del mensaje.

👉 Cuidado con exagerar, si crea grandes expectativas que el email no cumple: decepción.

El suscriptor pierde el interés en próximos correos. 

✍️ Antes de elegirlo, yo empiezo teniendo clara la idea sobre la que hablaré y cómo voy a desarrollarla. 

Hay muchas maneras de construirlo. Aquí tienes 3 formas que están entre mis favoritas:

✏ Genera curiosidad, por ejemplo 👇 

  • “Lo que nunca escribir en un título”.
  •  “Qué tienen en común una secuencia de emails y una colonia de hormigas”.

✏ Enumera beneficios, razones, errores: concreta qué hay al abrir el email 👇.

  • “2 cosas importantes para que tus emails conviertan” .
  • “3 errores que hacen que tus emails no conviertan”.

✏ Haz tuya alguna frase popular: así consigues un tono original y cercano 👇 

  • “No hay web que cien años dure”.
  • “Un buen título vale más que mil palabras”.

En definitiva, un asunto con un poco de vida es un buen motivo para abrir el email y leerlo.

Los lectores necesitan percibir cercanía por parte de los profesionales y sentirse identificados con lo que están leyendo antes de contratar cualquier servicio.

Esto sucede con todas las marcas, pero en el ámbito de la psicología y el coaching es aún más importante. Y en cuanto a email marketing se refiere, debes transmitir cercanía, empatía y confianza ya desde el asunto de tu email.

Aquí tienes dos consejos:

Personaliza el mensaje incluyendo el nombre de tu suscriptor:

Cuando te diriges a tu lector por su nombre, su cerebro tiene la sensación de que te estás dirigiendo de forma expresa a él. Como consecuencia, tienes más probabilidades de que abra tu correo.

Por ejemplo: “Sé que lo estás pasando mal, María” o “¿Qué te preocupa, Cristina?”.

Menciona o introduce historias de clientes/pacientes:

El ser humano es curioso por naturaleza y nos gustan las historias. Una buena táctica es mencionar el caso o los resultados de un cliente/paciente real o inventado para que el lector siga leyendo.

Por ejemplo: “Elena también estaba antes como tú” o “La historia de cambio de Carmen”.

Mi última recomendación es que escribas tu asunto de email después de haber escrito todo el contenido. De esta manera, podrás extraer la información más relevante y llamativa.

El Email Marketing es un “superpoder” para tu negocio.

Te permite mantener una comunicación directa con tu cliente, hacerlo sin tener que adaptar el contenido y sin regirse por ningún algoritmo.

Lo que significa que tus emails llegarán a tus suscriptores, sí o sí.

Solo hay una pequeña dificultad, conseguir que los abran. La tasa de apertura, es la kriptonita del email marketing.

Pero se puede vencer, te cuento en breves líneas, como lo hago yo cada día.

La mejor manera de mejorar es escribir.

¡Vaya, Ro! Menudo consejazo.

Lo siento, pero practicar siempre será la mejor manera de mejorar.

Yo escribo como mínimo tres opciones de asunto para cada email. Los asuntos que no uso los guardo en un doc aparte, donde voy almacenando ideas para reciclar.

Siempre, siempre las acabo usando.

Usa tu buzón como fuente de inspiración.

Piensa un segundo: ¿Por qué abres tus emails?

¿Por quién los envía?
¿Por curiosidad?
¿Ofrecen un listado de cosas interesantes?

Una buena práctica es leer con ojo crítico los emails que llegan a tu buzón y analizar qué motivos te ha llevado a abrirlos.

La originalidad sin coherencia no funciona. Si el asunto llama la atención y el contenido no guarda relación con él, dejarán de abrir tus emails, así que, mantén coherencia entre ambos.

Bonus Track, un consejo más:

Mi profe decía: lo que no se mide, no se puede mejorar.

Escribe, mide y mejora.

Pero no te obsesiones, disfruta practicando todo esto, porque si escribes y no disfrutas, no estás escribiendo, estás trabajando.

Me chifla el email marketing.

Es una herramienta de ventas poderosa que te permite crear comunidad y empatizar con ella.

Solo tienes que conseguir que abran el correo y lo lean 🙂

Enganchar a través del titular se hace imprescindible si no quieres que tu email acabe en la papelera sin pena ni gloria.

En mi caso me gusta mucho jugar con la curiosidad, el humor, o con una historia que esté de moda y añadir un solo emoticono.

¿Fórmulas que puedes usar? ¡Muchas!

Aquí te van algunas:

  • Términos negativos. Son inesperados y crean el efecto sorpresa que tan bien funciona. ¿Por qué te cuesta tanto concentrarte?
  • Comparativas inverosímiles. Para llamar la atención, te vienen de lujo. Tu enemigo es tu gran aliado.
  • Usa pronombres. Ellas ya conocen la clave del éxito para triunfar.
  • Abre el texto con una pregunta. ¿Recuerdas la primera vez que…?
  • Propón un reto a tu cliente. Ahora puedes…

Provoca, haz reír, genera emoción y tu email se abrirá como una flor en primavera 🙂

En una escena de la serie “Industry”, una de las protagonistas tiene que contactar con el CEO de una gran corporación que ha decidido dejar la consultoría en la que trabaja.

Necesita convencerlo de que se quede.

Si este cliente se va, su empresa pierde la mitad de sus beneficios.
Intenta contactar por teléfono, pero sus intentos caen en saco roto. Imposible acceder a él.

Solo le queda mandarle un email.

Empieza a escribir el asunto: “Italia / Zona Euro”.

Un asunto meramente descriptivo de un problema de compraventa de divisas sobre el que le quiere asesorar para poder retenerlo.

La chica se queda mirando la pantalla y llega a la conclusión de que ese email pasará desapercibido entre los miles y miles de correos que estarán colapsando la bandeja de entrada de este CEO.

De pronto, se gira y ve que su compañera le echa leche fría a su café.
Se le ilumina la cara y vuelve a escribir el asunto: “¿Leche fría?

A continuación, aplica la brevedad y la curiosidad en su mensaje:

Nuestra nueva cobertura no te beneficiará. ¿Quieres saber por qué?”.
La protagonista logra su objetivo: tener una reunión de 10 minutos con él.

El CEO le confesó luego: “Tu correo me llamó la atención y no pude dejar de abrirlo”.

Olvídate de números, preguntas, emojis, palabras en mayúsculas…

Tienes que entender la psicología que hay detrás de un asunto efectivo.

La persuasión se basa en romper la barrera de lo aburrido, de lo previsible, de lo repetido hasta la saciedad.

Antes de darle al botón de enviar, pregúntate: ¿Leerías un email con tu asunto si lo recibes en tu móvil a las tres de la mañana?.

Si tu respuesta es SÍ, has hecho un buen trabajo. Si es NO, revisa y busca las palabras persuasivas que despierten la curiosidad, el interés y el deseo de querer saber más de tu lector.


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